Carolina

Doorways_lead

By Anna Walton & Rachel Wheat

Carolina is thirty-one years old and comes from Veracruz, Mexico. She is a strong-willed woman, and is not afraid to speak the truth. Carolina has five siblings, but because her family was poor she grew up with her grandparents,  away from her mother, father, brothers, and sisters. She often wondered why she was the only one who couldn’t grow up with her family, but now as a mother away from her own children, she understands why her parents made that decision. Back in Veracruz, Carolina has three children who she hopes to return to in a year, God willing. Here in Virginia, Carolina lives with her husband and four year-old son, Jovani,

A typical day for Carolina involves waking up at four in the morning to cook lunch for her husband and herself. Later in the day, when her husband and son return home, she watches over her son as he plays in the camp because she does not trust that the other parents have the same values that she does. Money is tight for Carolina’s family because Carolina is pregnant, cannot work, and must see a doctor at least once a week. She feels that even though where she lives now is beautiful, it is not home to her because her whole family is not there with her. Everyone is friendly in the camp, Carolina  describes, but she only has one real friend –  an old man who she enjoys talking to, but who still cannot replace the value of a brother or sister.

Carolina tiene 31 años de edad y vino de Veracruz, México. Tiene mucho carácter y no teme decir la verdad. Carolina tiene cinco hermanos, pero porque la familia es pobre, la criaron sus abuelos, lejos de su madre, padre, hermanos y hermanas. Frecuentemente se preguntaba por qué fue la única que no vivió con su familia. Pero ahora que es madre y vive lejos de sus propios hijos, entiende por qué sus padres tomaron esa decisión. Carolina tiene tres hijos en Veracruz y quiere regresar a vivir con ellos dentro de un año, si Dios quiere. Aquí en Virginia, Carolina vive con su esposo y su hijo de cuatro años, Jovani.

En un día típico, Carolina se despierta a las cuatro de la mañana para preparar su almuerzo y el de su esposo. Más tarde, cuando su esposo y su hijo regresan a casa, vigila a su hijo mientras juega en el campamento porque no sabe si los demás padres tienen los mismos valores que ella. La familia está atravesando una mala situación financiera porque Carolina está embarazada, no puede trabajar y debe ir al doctor por lo menos una vez a la semana. Siente que aunque vive en un lugar lindo, no es su hogar porque su familia entera no está con ella. Carolina explica que todos los que viven en el campamento son amigables, pero sólo tiene un amigo verdadero, un señor de edad con quien le gusta platicar. Pero él no puede ocupar el lugar de un hermano o hermana.

Comments are closed.