Los Trabajadores Agrícolas y la Inmigración

No todos los inmigrantes son trabajadores agrícolas y no todos los trabajadores agrícolas son inmigrantes. Pero, como lo demuestra la información a continuación, nuestro sistema agrícola siempre ha dependido de la labor de personas desplazadas que no han tenido la ventaja de ser ciudadanos de pleno derecho de este país—ya sean personas obligadas a trabajar por contrato, esclavos, aparceros o inmigrantes indocumentados.

¿Por qué inmigran las personas para trabajar en la agricultura en los Estados Unidos?

Factor de Atracción: Ya que la agricultura es una de las ocupaciones más peligrosas y mal pagadas en los Estados Unidos,1 la industria agrícola de los Estados Unidos no puede reclutar a ciudadanos para llenar estas vacantes indispensables. En vez de aumentar los salarios y mejorar las condiciones en los campos, la industria recluta a trabajadores en el extranjero en donde hay más mano de obra, menos empleos y los salarios son mucho más bajos. A los trabajadores también se les atrae para trabajar en los Estados Unidos prometiéndoles una vida mejor para sí mismos o sus hijos: el “Sueño Americano.”

Factor de Empuje: Muchas personas en los países en desarrollo viven en la más extrema pobreza y hacen frente a una falta de empleos, catástrofes naturales, conflicto armado y descontento social. Como refugiados económicos, muchos trabajadores agrícolas inmigrantes han tomado la difícil decisión de dejar sus hogares y familias para buscar nuevas oportunidades en los Estados Unidos.

Globalización: Las economías cada vez más están conectadas entre sí y el comercio internacional se está desenvolviendo sin precedentes. Este proceso de mercados y de libre comercio es conocido como globalización.

Los acuerdos internacionales como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC) han aumentado las importaciones a los países en desarrollo pero no han eliminado subsidios gubernamentales para estos productos. Esto permite que países ricos como los Estados Unidos puedan vender algunos productos por menos de lo que cuesta producirlos.

Con el Tratado de Libre Comercio, Estados Unidos aumentó la exportación de maíz a México un 240 por ciento,2 y durante algunos años pudo vender el maíz por un 30 por ciento menos que el costo de producción.3 Al no poder competir con importaciones subsidiadas, más de 2 millones de agricultores mexicanos se han quedado desempleados desde 1994.4 Muchos de ellos han buscado empleo en los Estados Unidos para poder sobrevivir.

““Antes del Tratado de Libre Comercio pagaban bien por la cosecha, especialmente por el maíz y los frijoles. Pero después, llegó el libre comercio y los precios bajaron de ahí en adelante. Un kilo de maíz ahora cuesta un peso, ¿y qué vale un peso? Nada... menos de una cora (25¢).”

–Trabajador Agrícola del Condado de Craven, Carolina del Norte7

Cronología de los Trabajadores Agrícolas y la Inmigración

1600–1800: PERÍODO COLONIAL Y ESCLAVITUD

Los trabajadores blancos obligados a trabajar por contrato que vinieron de Inglaterra fueron transportados a las Colonias a cambio de muchos años de trabajo arduo, por lo general en los campos. Ya que no abastecieron la demanda laboral requerida para la producción agrícola para el mercado de exportación en aumento, africanos fueron traídos a las Colonias en barcos de esclavos en donde millones murieron. Fueron forzados a trabajar como esclavos en los campos y formaron la columna vertebral de la industria agrícola de los Estados Unidos.

FINALES DE LA DÉCADA DE LOS 1860 A LOS 1870: RECONSTRUCCIÓN

La Enmienda 13 prohibió la esclavitud y la servidumbre involuntaria, pero muchas personas fueron obligadas a trabajar como aparceros recibiendo salarios bajos y fueron segregados bajo las leyes de Jim Crow desde la década de los 1870 hasta finales de la década de los 1900.4

LA DÉCADA DE LOS 1860 A LOS 1930: INMIGRANTES EN CALIFORNIA

Durante la década de los 1860, la agricultura a gran escala trajo a trabajadores asiáticos para suplementar a trabajadores locales y mexicanos. Para 1886, siete de cada ocho trabajadores agrícolas en California eran chinos. Cuando los trabajadores chinos empezaron a organizarse, fueron reemplazados por trabajadores japoneses. Trabajadores filipinos reemplazaron a trabajadores japoneses cuando estos se empezaron a organizar.4

LA DÉCADA DE LOS 1880: EMIGRACIÓN EN LA COSTA ESTE

Debido a cambios en la agricultura, el fin de la esclavitud, la política de inmigración y cambios en las oportunidades de empleo, los trabajadores itinerantes o “migrantes” se convirtieron en una parte importante de la agricultura en la Costa Este. Francocanadienses e inmigrantes italianos trabajaban en el noreste y afroamericanos del sur empezaron a emigrar a lo largo de la Costa Este.5

LA DÉCADA DE LOS 1930: LA GRAN DEPRESIÓN, ÉPOCA DE TORMENTAS DE POLVO

Más de 300,000 personas de Oklahoma, Texas, Arkansas y Missouri se establecieron en California durante la década de los 1930.6 Cientos de miles de trabajadores agrícolas se declararon en huelga pidiendo mejores salarios en California, el sur de la Florida y Nueva Jersey.5 También en la década de los 1930, se aprobaron leyes laborales a nivel nacional que excluyeron a los trabajadores agrícolas y a los empleados domésticos de protecciones de trabajo para menores, de recibir pago por trabajar horas extras, de recibir el salario mínimo y de tener derecho a sindicalizarse.

1941–1964: IMPORTACIÓN DE TRABAJADORES EXTRANJEROS

Más de 100,000 prisioneros de guerra europeos trabajaron en granjas en el sureste.4,5 Trabajadores de las Bahamas, Jamaica y Barbados trabajaron en la producción de caña de azúcar, cítricos y verduras en Florida y en la Costa Este.2 Los trabajadores italianos fueron reemplazados por puertorriqueños en el noreste.4 El gobierno federal importó a trabajadores agrícolas mexicanos a través del Programa Bracero para trabajar en granjas y ferrocarriles debido a la escasez de mano de obra durante la guerra. El Programa Bracero llegó a su fin en 1964 con mucha controversia, pero el programa H2A de trabajadores extranjeros (H2A Guestworker Program) continúa existiendo y cada año recluta a más de 20,000 trabajadores para trabajar en la agricultura.11

LA DÉCADA DE LOS 1970 A LOS 1990: NUEVOS INMIGRANTES

Cuando los afroamericanos comenzaron a trabajar en otras industrias, los inmigrantes empezaron a trabajar en la agricultura.Haitianos empezaron a llegar a Florida durante la década de los 1970 y en los años ochenta fueron reemplazados por trabajadores de México y Centro América.4 La Ley para el Control y Reforma de Inmigración (IRCA) de 1986 otorgó la residencia a más de tres millones de inmigrantes indocumentados, aproximadamente la mitad de ellos eran trabajadores agrícolas.4 Muchos de ellos dejaron de trabajar en la agricultura y fueron reemplazados por una nueva ola de trabajadores indocumentados. La Ley IRCA12 les negó la residencia permanente a los trabajadores extranjeros aunque habían estado viniendo a los Estados Unidos legalmente a través del Programa H2A por un período de hasta 20 años.

1994: EL TRATADO DE LIBRE COMERCIO

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC) fue firmado y se vio la pérdida de dos millones de empleos en la agricultura mexicana debido a los subsidios de productos estadounidenses que se empezaron a importar a México.3 Esto representó un nuevo factor que empujó a los inmigrantes mexicanos a los Estados Unidos.

El Día de Hoy

Más del 50 por ciento de trabajadores agrícolas inmigrantes a nivel nacional no cuenta con la protección de tener documentos legales.8 Cerca del 90 por ciento de los trabajadores agrícolas habla español y la mayoría nació en México.8 Más trabajadores indígenas de zonas rurales de México y Centro América están llegando, así como trabajadores extranjeros de Asia.

Una Llamada a la Reforma

Muchos trabajadores agrícolas, trabajadores inmigrantes y defensores han hecho un llamado para lo siguiente:

  • Un camino a la ciudadanía para los trabajadores inmigrantes,
  • Reunificación para familias separadas por fronteras internacionales y
  • El derecho a abogar por mejores salarios y condiciones de trabajo.

De la época de la esclavitud hasta hoy día, nuestro sistema agrícola sistemáticamente ha dependido de la labor de las personas desplazadas sin poder político, sin protecciones de trabajo, sin derecho a votar y sin contar con todos los derechos que tienen los ciudadanos. Además, han sido separados de sus seres queridos por la militarización de la frontera de Estados Unidos con México. Los trabajadores agrícolas aún hacen frente a estos obstáculos hoy en día.

Mitos sobre los Trabajadores Agrícolas y la Inmigración

Mito: Los trabajadores agrícolas inmigrantes vienen a los Estados Unidos para recibir asistencia social.

Hecho: Los inmigrantes indocumentados no califican para la asistencia social, cupones para alimentos, Medicaid y la mayoría de las prestaciones del gobierno.4 Aunque las familias de trabajadores agrícolas en los Estados Unidos sólo ganan aproximadamente $16,000 al año y un 30 por ciento vive en la pobreza, menos del diez por ciento recibe cupones para alimentos y menos de un por ciento recibe asistencia social general.8

Mito: Los trabajadores agrícolas inmigrantes no pagan impuestos.

Hecho: Los trabajadores agrícolas inmigrantes pagan los mismos impuestos sobre las ventas, de propiedad y sobre servicios que pagan todos los demás residentes de los Estados Unidos. La Administración de Seguro Social de los Estados Unidos (US Social Security Administration) ha calculado que tres de cada cuatro inmigrantes indocumentados pagan impuestos sobre las renumeraciones y que contribuyen de seis a siete mil millones de dólares en fondos al sistema de Seguro Social que no pueden recibir ellos mismos.9 Durante sus vidas, los inmigrantes pagarán un promedio de $80,000 más per cápita en impuestos que lo que usarán en servicios del gobierno.10

¡Involúcrese!

Visite el sitio en el Internet www.ncfarmworkers.org para informarse y actuar a favor de los trabajadores agrícolas.

El Instituto para los Trabajadores Agrícolas (The Farmworker Institute) es un proyecto del Comité de Ministerio para Trabajadores Agrícolas del Concilio de Iglesias de Carolina del Norte (NC Council of Churches’ Farmworker Ministry Committee). Los miembros incluyen el Comité Organizador de Trabajadores Campesinos (FLOC), la Unidad para Trabajadores Agrícolas de Asistencia Legal de Carolina del Norte (Farmworker Unit of Legal Aid of North Carolina), el Ministerio Nacional para Trabajadores Agrícolas (National Farm Worker Ministry), el Programa de Salud para Trabajadores Agrícolas de Carolina del Norte (North Carolina Farmworker Health Program), Estudiantes en Acción con Campesinos (Student Action with Farmworkers) y los Amigos del Triángulo de los Campesinos Unidos (Triangle Friends of the United Farm Workers).

Fuente de información:

1 McCurdy, S. et al, American Journal of Industrial Medicine, 2003; 2 US Department of Agriculture, 2004; 3 Institute for Agriculture and Trade Policy, 2003; 4 Rothenberg, D. 1998; 5 Hahamovitch, C. 1997; 6 Mink, G. y O’Connor, A. editores, 2004; 7 National Farm Worker Ministry, 2006; 8 US Department of Labor National Agricultural Workers Survey, 2005; 9 Porter, E. New York Times, 2005; 10 Consejo Nacional de La Raza, 2006; 11 Porter, E. New York Times, 2006; 12 US Department of Labor. Las citas completas están disponibles en el sitio en el Internet de www.ncfarmworkers.org.

Publicado por el Instituto para los Trabajadores Agrícolas de Carolina del Norte con fondos de la Oficina para la Salud Rural y Atención Comunitaria (Office of Rural Health and Community Care), Programa de Salud de Trabajadores Agrícolas de Carolina del Norte (NC Farmworker Health Program), 2007